EL DÍA QUE LOS HÉROES DE MALVINAS LLEGARON A COMALLO.

provinciales 03 de abril de 2020 Por Ultimo Momento Noticias
(Foto: Estudiantes rurales junto al director Marcelo Valerio. Año 1997)
(Foto: Estudiantes rurales junto al director Marcelo Valerio. Año 1997)

Por: Marcelo Valerio*

(A nuestros pibes, héroes…)

Esto sucedió, seguro todavía alguien lo recuerda, dicen se va convirtiendo en un mito, pero no, es una historia tan real como ellos. Y paso hace muchos años en la Línea Sur de Rio Negro, entre los años 1995 y 2000, en la Residencia Escolar de Nivel Medio.

Cuentan que el estado, si el estado en esos años allí desapareció. Se fue.
Si, se corrió de sus funciones, y quedaron allí los 46 estudiantes sin repliegue alguno, ni alimentos suficientes, casi a la buena de Dios.

Algunos buenos vecinos del pueblo daban una mano, los profes de esa Residencia y de la escuela secundaria, en un momento no tuvieron más remedio que salir a cazar animales de la zona, para poder asegurar las dos comidas diarias de lunes a lunes a los pibes.

Dicen que así nacieron los profes cazadores.

Los pibes que estaban allí, eran estudiantes de 13 a 19 años, sufridos y luchadores. Para poder estudiar, sabían que deberían permanecer largos meses fuera de sus hogares viviendo en la residencia, sin poder viajar, sin repliegue alguno y a veces sin dinero.

En estás circunstancias, sin la provisión de alimentos necesarios, los docentes improvisaron soluciones y debieron pelearla como en muchísimos hogares en esos años, solo que en este caso con 46 adolescentes. A cazar fue la premisa.

Nunca más cierto que allí el refrán “todo bicho que camina va a parar al asador”.

Un canal de TV de la ciudad viajo hasta Comallo, para comprobar si
efectivamente, sucedía que los profes cazaban liebres, choiques, guanacos, y todo, todo iba a la olla. Y lo comprobaron.

Esa nota salio por TV ,y en General Roca un grupo de EX COMBATIENTES DE MALVINAS la ve. Se supo después, que esa misma noche se organizaron y acordaron armar “vivacs” y “campamentos” en las plazas de General Roca y Neuquén, con el fin juntar donaciones para esos pibes de la Línea Sur.

Cuentan que un domingo frío de finales de abril, a media mañana llego al pueblo, a Comallo un ruidoso e impresionante número de autos, camionetas y un camión enorme. Venían con enormes banderas argentinas, repletos de mercaderías, de ropa y de donaciones para los chicos de la Residencia de Comallo.

En esos vehículos venían los EX COMBATIENTES DE MALVINAS.
Ellos mismos, con innumerables complicaciones para el día a día,
sabían de soledad, hambre y tristezas y no aceptaron nunca el salvaje sálvese quien pueda de esos tiempos.

Los pibes de la Residencia y los profes en medio ya del creciente desánimo, quedaron asombrados ante tanto ruido y salieron curiosos a ver la caravana… y mientras iban estacionando frente a la residencia escolar los vehículos, la sorpresa se convirtió en alegría.

Los abrazos, las sonrisas, las historias, la camaradería y la descargas de los vehículos, se prolongó por dos días.

Muchos de los pibes de esa Residencia tenían la misma edad, que los ex combatientes cuando partieron a las islas, los mates que se compartieron esos días, tenían sabor a respeto, a admiración, a comprensión mutua. Los ex combatientes cumplida su misión se fueron.

Extrañamente el viaje de regreso de los soldados malvineros, no se disipó como el polvo del camino detrás de los vehículos, sino que su viaje, su gesto, su retorno se convirtió casi en un recorrido circular, dónde no terminaban de irse de allí. Y esa sensación de cercanía creció con el correr de los días, hasta calar profundamente en la historia personal de todos allí.

Ese viaje cambiaría para siempre la vida de muchos.

La Residencia de Nivel Medio N° 304 de Comallo, no tenía un nombre…tenia solo un número…y eso dejaría de ser así. A partir del increíble gesto de esos ex soldados, dicen que los pibes y los profes de “la 304”, conmovidos una tarde, votaron por aclamación que la misma lleve un nombre en honor de los ex combatientes de Malvinas. Y así fue.

Hoy…muchos años después…en los pasillos laberínticos de la memoria, me tropiezo en una caja con una foto. Justo hoy, casi en el aniversario de la recuperación de nuestras islas, y de esa inolvidable CEREMONIA DE IMPOSICIÓN DE NOMBRE.

Alguien seguramente esperaba por ahí, quizás volando en las alas de un cóndor por esta Patagonia, este intento de rescatar de la memoria ese recuerdo, un recuerdo que sencillamente pretende no olvidar nunca a nuestros HÉROES DE MALVINAS.

Esos jóvenes soldados, que además de luchar por nuestra patria, a su retorno no olvidaron jamás a sus hermanos, a los vulnerables, a los humildes poniendo nuevamente el cuerpo.

Volvieron a seguir luchando y ganar esa dura batalla… en el corazón de los argentinos.

Ojalá, en estos tiempos de pandemias, de solidaridades y mezquindades varias, con un estado atento y presente, aprendamos a imitar el histórico gesto de AMOR A LA PATRIA Y A SU PUEBLO de esos VALIENTES muchachos.

Que aún con sus tristezas, angustias y necesidades, pusieron cuerpo, tiempo y voluntad por los otros. Por nosotros. Por vos.

Imitemos los mejores ejemplos de estos argentinos, que existen, están acá nomas. Son ellos.

Hoy la bandera flamea en la puerta de casa, como flameo valiente en Malvinas, como flameaba solidaria en esos vehículos.

Esas mismas banderas que cuando se parecía que se alejaron, en realidad solo comenzaron un fabuloso viaje circular en la historia, para llegar día a día y nunca más partir.

Allí en nuestra Patagonia una escuela tiene un nombre, el mejor nombre posible, un nombre en homenaje eterno a esos pibes, que después de arriesgar sus vidas, siguen ofreciendo sin dudar, su temblorosa mano tendida.

Fuente elchoique.net

Ultimo Momento Noticias

estamos donde tenemos que estar.

Te puede interesar